“Las mujeres son más débiles”, policía sobre violencia machista en charla escolar

“Las mujeres son más débiles”, policía sobre violencia machista en charla escolar

Los alumnos y alumnas del IES Alcalá de Henares de Madrid de 4º de E.S.O. han elaborado un escrito, que ya circula a través de las redes sociales, en el que denuncian el contenido machista de una charla ofrecida por la Policía Nacional sobre violencia de género el pasado jueves 9 de febrero en horario lectivo.

Según relataba una alumna de 16 años, el agente le respondió “vaya la feminista que tanto sabe del tema, si tanto sabes cuéntalo tú” al opinar que la mujer estaba en una situación social desigual cuando el policía cargó contra la Ley de Violencia de Género por considerar que la pena debería de ser la misma para cualquier persona no por pegar a una mujer debería de ser mayor.

Según esta alumna dejó caer que la culpa de la violencia machista era de la mujer, ya que esta no denunciaba, circunscribiendo la idea de la violencia machista a una situación muy concreta y responsabilizando a la víctima. Reproducimos en este artículo el texto firmado por los alumnos y alumnas.

CARTA ENVIADA POR LOS Y LAS ALUMNAS DE 4º de E.S.O

Nos queremos quejar del comportamiento del señor Policía Nacional durante una charla divulgativa sobre “igualdad” completamente machista, sexista, misógino y demás.

Durante la charla realizó numerosos comentarios con la intención de:

• Menospreciar la discriminación positiva que favorece el empoderamiento de la mujer, con comentarios tales como “¿os parece justo que exista una ley que diga que la misma agresión conlleve más castigo si se realiza de un hombre a una mujer que de una mujer a un hombre?” o “Afortunadamente, ya se está estudiando eliminar esta ley [la de violencia de género] para que las condenas sean más justas”. También comentarios como “La ley de violencia de género, cuyo nombre no está bien puesto, ya que género tenemos todos”.

• Restar importancia a los asesinatos machistas alegando argumentos completamente posmachistas tales como “Ha habido 64 mujeres asesinadas este año, pero que sepáis que también ha habido 34 hombres asesinados por mujeres, el problema es que nadie sabe esto ya que los medios no se hacen eco de ello, puesto que no vende” o “Las mujeres también pueden pegar a los hombres, mi mujer mismamente me pegó una patada en la boca y esa noche no pude ni cenar…Además tenía que mantenerme con los brazos abajo ya que soy un policía y con que la pegase un empujón dejaría de ser policía”.

• Asumir el papel inferior de la mujer en la sociedad: “Obviamente las leyes a favor de las mujeres existen ya que, aunque muchos se empeñen en decir lo contrario, las mujeres son más débiles que los hombres, puesto que en nuestra naturaleza está ser más fuertes, por mucho que una mujer pueda ser cinturón negro”.

• Reírse de los casos de violencia de género que él ha presenciado comenzando a contar las historias de violencia física de género diciendo “Uy! Esta historia es buenísima”.

• Además, creemos que debido a las vivencias personales de esta persona tiene un punto de vista muy imparcial acerca de la violencia de género y con comentarios machistas como estos puede hacer mucho daño a las vagas ideas feministas que puede haber entre la clase, una sola idea machista puede acabar con años de lucha feminista en la mente de alguien en edad de aprendizaje, por tanto, nos parece indignante que no se controle el contenido de las charlas que se imparten a adolescentes en centros públicos.

Este no es un caso aislado, ya que los sistemas policial y judicial se encuentran llenos de ejemplos relevantes en los que la institución ampara y reproduce los comportamientos machistas de distintos escalafones de una justicia patriarcal.

Tal es el caso de Miguel Ángel Alonso Belza, recientemente fichado y juzgado por dar una paliza rompiéndole una muñeca a una mujer con la que mantenía una relación. Es abogado de la Ertzaina (policía autonómica vasca) e instruye a los efectivos policiales especializados en violencia de género, además de colaborador habitual en tertulias televisivas sobre derecho y criminología, aunque su caso no aparezca en los medios.

También es conocido el caso de la jueza María del Carmen Molina Mansilla, del Juzgado nº1 de la Violencia sobre la Mujer de Murcia, que preguntó en varias ocasiones a la víctima de una violación si había opuesto resistencia a las agresiones, planteándole directamente “¿Cerró bien las piernas?, ¿Cerró toda la parte de los órganos femeninos?” Preguntas fuera de lugar que culpabilizan a la mujer de no hacer lo suficiente para impedir la violación.

No se trata de casos aislados. Las mujeres que denuncian violencia machista ven como tienen que demostrar ante la justicia y la Policía que lo que han sufrido es real, algo que en buena parte de los casos sucede sin testigos en el entorno más cercano de la víctima, mientras son cuestionadas y desacreditadas en repetidas ocasiones en comisarías y juzgados.

Tampoco lo son la difusión de este tipo de discursos en centros educativos por parte de las mismas fuerzas policiales que reprimen a la juventud. El curso pasado, otros alumnos y alumnas del IES Juan de Lanuza de Borja (Zaragoza) denunciaban que el jefe de la Policía Local de dicha localidad defendiera las bofetadas para “educar” y asegurara que “los antisistema son gente con odio” ante 100 escolares.

Por una parte ni la represión ni el acoso policial en los centros educativos son una novedad, sino el día a día de muchos estudiantes secundarios que entran a clase con un vehículo policial frente a la puerta del instituto y la policía, tanto identificada como secreta, vigila e identifica a los jóvenes a la hora del recreo.

Por otra parte, este hostigamiento no es algo aislado. La implantación del Plan Director en 2006 en un acuerdo entre el Ministerio de Educación y el Ministerio del Interior, que contempla un “incremento de la presencia policial en los centros educativos y sus entornos“, también incluye programas de visitas escolares a dependencias policiales, exhibiciones de materiales y unidades policiales, o concursos literarios o de dibujo sobre temática policial.

Un ejemplo son los “Premios Educación y Seguridad en el entorno escolar” que conceden 6.000€ anuales a centros públicos o concentrados que “acerquen a los centros educativos el conocimiento de los servicios de emergencia, de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado”. Según esta convocatoria implantada en 2009 su objetivo es “superar viejos prejuicios acerca de lo que significa la seguridad, como requisito ineludible para conseguir que los niños y jóvenes aprendan que la seguridad es un principio y un valor de la sociedad democrática”.

El año pasado los distintos cuerpos policiales impartieron más de 15.500 charlas, reuniones o actividades complementarias en más 4.500 colegios. También son comunes las charlas por parte de miembros de las Fuerzas Armadas, publicitando el alistamiento como una alternativa ante las precarias perspectivas de futuro de la juventud.

No sólo asociaciones del movimiento obrero, feministas, antirracistas o profesionales en trabajo social están mucho más capacitadas y orientadas para impartir estas charlas que la Policía que reprime a la juventud, sino que además no podemos depositar la más mínima esperanza en unas instituciones que se muestran garantistas del actual sistema capitalista y patriarcal.

Jorge Remacha

Estudiante y militante del Sindicato de Estudiantes de Izquierdas de Zaragoza.

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