Despedidas por sindicarse: protesta de Las Kellys con un “Té revolucionario”
Las camareras de piso autoorganizadas en el Sindicato Las Kellys Catalunya, continúan su lucha incesante contra la precariedad laboral, consecuencia directa de las externalizaciones que operan en la mayoría de los hoteles. Empresas externas al hotel son las que las contratan en condiciones laborales nefastas, con bajísimos salarios, sin derechos laborales básicos y en condiciones de explotación brutales.
Consecuencias: enfermedades profesionales no reconocidas, pobreza salarial pero, sobre todo, mujeres que decidieron plantarse, organizarse y luchar convencidas de que “vamos a ganar”, dicen.
“Readmisión despedidas”, “Libertad Sindical”, “Derechos laborales” son sus hashtags. Esta vez el foco está puesto en el Grand Hotel Central de la cadena Único Hotels, ubicado en pleno centro de la turística zona de Barcelona, cosmopolita y modernista para algunos, pero una privación de su cultura y actividades de ocio para la mayoría de las mujeres trabajadoras, la juventud y las personas precarizadas.
“Tenemos compañeras despedidas ya que en este hotel se ha creado una empresa de externalización. Nuestras compañeras están sufriendo acoso laboral y quieren que firmen los contratos de esta empresa que ahora es externa”, explica Vania Arana, portavoz de Las Kellys Barcelona.
En noviembre de 2018, este hotel ha despedido a dos -una es su delgada- de sus nueve trabajadoras sindicalizadas en la asociación Las Kellys de este mismo hotel. Las que aún siguen trabajando están sufriendo diariamente persecución y acoso patronal para obligarlas a firmar contratos que acaban siendo externalizaciones encubiertas.
“Estamos a aquí para que readmitan a nuestra compañera, a nuestra delegada, porque pensamos que tenemos derecho a la sindicalización. No aceptamos que nuestra compañera que ha luchado por los derechos de todas y por el derecho a sindicarnos haya sido despedida”, denuncia Vania Arana.
En ese paisaje podremos apreciar un llamativo color verde: son las camisetas de las mujeres trabajadoras quienes, con megáfono y pancarta en mano, se movilizan en las puertas de los hoteles al grito de “Por un euro cincuenta, ¡limpia tú!”, ¡No, no y no a la externalización!
Y ahora, cada viernes, Las Kellys se concentrarán en la puerta del hotel con el lema “Tea Time Protest in Hotel’s Garden” invitando a un té con pastas. No se trata de una performace simbólica. Ellas están luchando jugándose sus puestos de trabajo, por sus derechos, el de sus compañeras y el de todas las camareras de hoteles invisibilizadas.