Acto central de la Universidad de Barcelona sobre la Ley del Aborto del PP
Todos los colectivos de mujeres y activistas feministas estamos en contra de la reforma de ley del PP: todas opinamos que la ley de PP nos hace retroceder a más de 30 años y coincidimos en las consecuencias dramáticas que traería volver a los abortos clandestinos. Pero donde surgen los debates está en cómo y con qué estrategias luchar contra este retroceso. Porque en definitiva, luchar por el derecho al Aborto Libre y gratuito es parte de la lucha por la “emancipación de las mujeres” de un sistema patriarcal dominante. Y entonces aquí empiezan los debates.
Sobre cómo afecta la Ley del aborto del PP a la mayoría de las mujeres, las trabajadoras…
Para el colectivo Pan y Rosas la reforma del Ley del Aborto también es un gran retroceso y es fiel espejo del retroceso del conjunto de la sociedad en todos los niveles: nosotras hablamos de derechos prohibidos en un contexto de derechos recortados. Y en este marco la prohibición del aborto creemos que no afecta a todas las mujeres por igual. La mayoría de las mujeres, es decir, las mujeres trabajadoras, inmigrantes, jóvenes precarias y en situación de pobreza, es decir, insisto, la mayoría, son especialmente perjudicadas, o mejor decir, las más perjudicadas.
Os recomiendo un video que creo es una “escuela” sobre este aspecto sobre cómo afecta la ley del aborto a las mujeres trabajadoras, que es el de las mujeres trabajadoras de Panrico en sus cinco meses de huelga hablando contra la ley del aborto del PP. Ellas tienen frases como: “Si las ricas pueden abortar, por qué las pobres no? porque nosotras no podremos viajar a Londres”, “Es inconcebible que nos prohíban abortar, cuando nos prohíben trabajar si somos madres”. O cuando se preguntan: “¿Quién nos va a criar a los hijos? Ellos? el gobierno?” Y relacionan todo el tiempo la crisis con la dificultad de tener hijos.
Y es realmente así, porque las mujeres trabajadoras y precarias no podremos viajar a Londres a abortar, porque si el único destino que nos propone este sistema es ser madre y encerrarnos en los hogares, será en condiciones de pobreza. Porque mientras prohíben el aborto, se paraliza la Ley de Autonomía personal y los recortes en la Ley de Dependencia como el copago en las prestaciones farmacéuticas y ortoprotésicas o en el cierre de centros de atención diurna, ocupacionales y residencias. Y otra cuestión son las restricciones impuestas a las personas que desean tener hijos por fuera de ser una pareja heterosexual (Ley de Reproducción Asistida), es decir lesbianas, madres solteras… Se obliga a ser madre a quien no quiere y se impide a quien sí lo desea por no hacerlo según los cánones hétero normativos.
Entonces, a este derecho prohibido se suman los derechos recortados. Hoy como ayer, tenemos que luchar por condiciones de trabajo igualitarias. Bajo el franquismo, cientos de mujeres trabajadoras fueron incluso torturadas por luchar por ello en las fábricas y centros de trabajo. Hoy, la brecha salarial entre hombres y mujeres alcanza el 23%. Estudios recientes plantean que el empobrecimiento de las mujeres asalariadas es consecuencia de los bajos salarios y de la “femenina” precariedad laboral. Y para Pan y Rosas es clave en la lucha por el derecho al aborto visibilizar esta cuestión. ¿Por qué? Porque el aborto no lo prohíbe Gallardón sólo, sino todo un sistema político, económico ideológico sostenedor de un sistema lleno de desigualdades para las mujeres. No es la Ley de Gallardón, es la ley de los jueces que protegen a los corruptos que roban al pueblo, es la ley de la Iglesia y el Vaticano. Es la ley de un sistema capitalista lleno de desigualdades y múltiples opresiones. Entonces luchar por este derecho que parece tan simple, es luchar contra todas estas instituciones. Es decir, es luchar contra una alianza criminal, como le decimos nosotras, que es la del “capitalismo y el patriarcado”.
El Estado español como puerta de entrada para la prohibición del aborto en Europa
(…) Por ejemplo la Iglesia. Hoy el Vaticano con su nuevo Papa reluciente tiene el gran desafío de controlar Europa. En los años 70 fue un escalonamiento, donde los distintos países de Europa fueron, año tras año, legalizando el aborto, hasta llegar a 1979 en Italia. En el Estado español recién en el año 85′ empiezan los primeros cambios. Y ahora, que sea el primero donde se quiere retroceder décadas, tiene que ver con los 40 años de dictadura franquista y las profundas continuidades de este Régimen con la Dictadura, expresadas entre otras cosas no solo en tener de jefe del Estado al heredero nombrado por Franco, sino también a que es uno de los países donde la Iglesia Católica sigue gozando de un poder social, económico y político enorme.
Hay feministas que plantean que si se retrocede en el Estado español podrían abrirse puertas para un retroceso en otros países de Europa. No es casual de que en Francia, aparte de que tenga el 35% de intención de votos la ultraderecha de Le Pen, también haya una movilización de 20.000 personas por la ilegalidad del aborto. Francia siempre ha mostrado su lado más laico, y sin embargo los católicos y las católicas están todo el tiempo en la calle, en un clima de tantas contradicciones políticas y sociales, con fenómenos de derecha y ultraderecha xenóbobos, racistas, homófobos, etc.
Es por eso que los movimientos feministas, de mujeres, sindicatos, colectivos, etc.. tenemos que salir a responder a un nivel superior. Superar las divisiones territoriales y de todo tipo, para generar un gran movimiento amplio y unitario en las calles. Las conquistas que hemos tenido han sido producto de la movilización, de las mujeres que encarcelaban por abortar.
Decía que el Papa y el Vaticano quieren controlar Europa en este terreno. Porque en América Latina el aborto está prohibido o penalizado. Hasta los gobiernos que se dicen “progresistas” y que incluso la izquierda le llama “socialistas”, como el de Evo Morales en Bolivia o en Venezuela. Las tertulianas de diferentes periódicos vienen planteando que este retroceso ocurre porque la Ley del Aborto no está elaborada por mujeres, a nivel gubernamental, que este retroceso tiene que ver con que hay una mayoría de hombres en el gobierno. Sin embargo, por ejemplo en Argentina, donde hay una presidente mujer, el aborto no sólo está prohibido sino que el debate está totalmente pospuesto.
Por una lucha independiente del Estado, la iglesia y los partidos de los empresarios para conquistar nuestros derechos
Y entonces aquí hay otro debate. ¿Debemos esperar pasivamente que estos gobiernos concedan nuestros derechos? Y esto, en el video en el que hablan las mujeres de Panrico sobre el aborto, también se lo plantean. Una de ellas dice: Nadie debe decidir sobre nuestros cuerpos, ni un hombre, ni una política! Acá entra una premisa clave para el colectivo Pan y Rosas, que es la de “Los derechos no se mendigan, se conquistan”. Creemos que ningún gobierno de este sistema nos va a regalar nada, sea dirigido por una mujer o por un hombre.. Que todo lo conquistado fue arrancado, impuesto por la movilización, por más dura y larga que esta sea.
La nueva reforma del aborto del PP muestra que no podemos quedarnos de brazos cruzados en la lucha por nuestros derechos más elementales. Y que cualquier conquista puede retroceder bajo un sistema que nunca va a ir ampliando evolutivamente nuestros derechos. Los derechos conquistados se acaban convirtiendo en agua de borrajas si no luchamos bajo la perspectiva de transformar este sistema basado en la más abyecta de las jerarquías: en la que un puñado de personas vive a expensas de la explotación descarnada de millones de seres humanos.
Nosotras, desde el colectivo Pan y Rosas, estamos convencidas de la necesidad imperiosa de la movilización independiente, del Estado, la iglesia y los partidos de los empresarios para conquistar nuestros derechos. Sin embargo, estamos dispuestas a pelear codo a codo con todas las personas y organizaciones -aun cuando no coincida con nosotras en este aspecto- que defiendan el derecho de todas las mujeres a interrumpir su embarazo.
Las mujeres de Panrico en huelga siempre presentes
Por último no quiero dejar de mencionar que están aquí las mujeres de Panrico, presentes. Para mi, y para Pan y Rosas es importante su presencia porque están en huelga hace casi 5 meses. Como ellas mismas dicen: lo principal hoy es la huelga, ya estuvimos mucho en la casa, que los demás se apañen… Dejaron su doble jornada laboral, como digo yo siempre, su doble cadena de montaje: la fábrica y las tareas domésticas.. Como diría una famosa feminista marroquí, sus alas crecieron, pero si no las usan dolerán.. Y ellas las usan, porque además de luchar por sus puestos de trabajo, también estuvieron en la manifestación por el derecho al aborto con su pancarta propia. Luchan como mujeres por sus propias reivindicaciones, contra todo, contra la policía, contra las direcciones sindicales, contra los patrones. Su vida ya no es la de todos los días.
Y creo importante que estas facultades sean abiertas a ellas, que dejen de ser “cajas de cristal”, muros de elites alejados de la realidad. Porque además puertas adentro también hay opresiones, violencias, no sólo porque cada vez más estudiantes se ven obligados a abandonar las universidades porque no pueden pagar las matrículas. Sino porque también hay denuncias de acoso sexual de profesores a alumnas y se reproducen las relaciones de poder. Esto es algo que también hay que denunciar.
En definitiva, luchar contra la ley del aborto del PP, es luchar contra las múltiples violencias que este sistema ejerce sobre las mujeres.
Twitter: @LubCynthia