Santo escándalo: el PP de Rajoy se hizo “feminista radical”
Según el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, el Partido Popular es “liberal, informado ideológicamente por el feminismo radical y la ideología de género, e “infectado” como el resto de los partidos políticos y sindicatos mayoritarios, por el lobby LGBTQ”.
En un escrito que se titula “Llamar a las cosas por su nombre”, el obispo descarga su ira contra el Partido Popular por haber “renunciado” a la Ley del aborto anunciada hace nueve meses por su ministro Gallardón, y enterrada definitivamente hace pocos días (junto con la carrera política del ministro).
La retirada de la retrógrada Ley puso los pelos de punta a una parte del conservador electorado del PP. Pero especialmente a su flanco (ultra)derecho, en el cual se podría ubicar al reaccionario obispo de Alcalá de Henares.
En su desenfreno, el obispo llega a comparar la manifestación del “Tren de la libertad,” una manifestación en la que cientos de miles de mujeres y hombres de todo el Estado nos manifestamos por las calles de Madrid en el mes de febrero, con “los trenes de Auschwitz que conducían a un campo de muerte””.
Pero esa afrenta contra todas las mujeres es un lugar común al que nos tiene acostumbradas su eminencia. Lo “novedoso” aún está por venir.
Leemos en el insólito comunicado salido de la pluma del obispo:
“Como es verificable, el Partido Popular con esta decisión, se suma al resto de los partidos políticos que, además de promover el aborto, lo consideran un derecho de la mujer: una diabólica síntesis de individualismo liberal y marxismo.”
El PP “feminista radical”, ya lo ve. Pero el obispo agrega más: “Por otra parte, diré más: se debe aclarar que no es justificable moralmente la postura de los católicos que han colaborado con el Partido Popular en la promoción de la reforma de la ley del aborto a la que ahora se renuncia.”
O sea que para el obispo, ¡hasta Gallardón es un traidor al evangelio!
Finalmente, llama a los “verdaderos cristianos” a iniciar un “largo camino” por la “regeneración de los partidos políticos”. Seguramente Torquemada y la Inquisición serán los “modelos” a seguir en los futuros estatutos del partido del Obispo.
Bromas aparte, es insólito que semejante ejemplar reaccionario sea financiado, si no me equivoco, con dinero de todos los “pecadores” del Estado español, dinero “diabólico” que bien podría utilizarse para financiar la educación o la sanidad pública.
Pero en el “reino” de Felipe IV, del PP y el PSOE, de todos los protagonistas del decadente Régimen del ‘78, parece que la separación de la Iglesia del Estado sigue siendo un cuento de ciencia ficción.
Si el PP es “feminista radical”, qué epítetos le quedaran al obispo para hablar de las cientos de miles de mujeres que luchamos por el derecho al aborto libre y gratuito en todo el mundo y que este 28 de septiembre vamos a volver a salir a las calles.
El PP tiene tanto de “feminista” como el obispo de progresista. Si la ley terminó en el cesto de basura, es fruto de la crisis del régimen, de sus cálculos electorales y, sobre todo, de la movilización en las calles.
La movilización nos permitió este primer importante triunfo, con la derrota de Gallardón y su ley reaccionaria. El 28 vamos a festejar y a seguir luchando, porque nos sobran los motivos. Habrá que dedicárselo al Excelentísimo y Reverendísimo Monseñor. Así sea.