En nombre de la Iglesia: juicios y denuncias contra la libertad de expresión

En nombre de la Iglesia: juicios y denuncias contra la libertad de expresión

Ayer jueves, Rita Maestre era juzgada por una acción de protesta contra la existencia de una capilla religiosa en el interior del Campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid.

La Fiscalía pide hoy para Maestre un año de prisión por herir los sentimientos religiosos durante la acción protesta celebrada en marzo de 2011, cuando la portavoz de ‘Ahora Madrid’ aun no era todavía una figura.

Además, tanto el partido ultra-católico ‘Alternativa Española’, como el Centro Jurídico Tomás Moro, participan como acusación particular contra Maestre. La portavoz de Ahora ‘Madrid’ declinó, en su derecho, contestar a las preguntas de las acusaciones particulares.

Ambas entidades han llevado durante este tiempo una campaña de acoso y derribo, fijada particularmente en la figura de Maestre, contra esta protesta y las demandas de laicidad, siempre acusándolas de ser ofensas a los sentimientos religiosos. Pero también, ya de paso, contra Maestre en tanto representante, y cabe resaltar del sexo femenino, de una de las nuevas “candidaturas del cambio”.

Como ejemplo de cual es la doctrina misógena y reaccionaria de estas acusaciones particulares basta detallar el tercer punto del decálogo de AES: “Alternativa Española considera al hombre, como eje del sistema político, social y económico. La dignidad, la integridad y la libertad son derechos inalienables que deben ser protegidos y fomentados basándose en la Ley Natural, y en la doctrina moral y social cristiana”.
Por otra parte, la Asociación Española de Abogados Cristianos denunció ante la Fiscalía a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y a la poetisa Dolors Miquel, por la lectura del poema ‘Mare Nostra’ -Madre Nuestra-, una versión el Padre Nuestro en clave feminista y reivindicativa del derecho de la mujer a disponer de su propio cuerpo.

Madre nuestra que estas en el celo
sea santificado vuestro coño,
la epidural, la comadrona.
Venga a nosotros vuestra llamada,
vuestro amor, vuestra fuerza.
hágase su voluntad en nuestro útero
sobre la tierra.
Nuestro día de cada día, denos hoy
y no permitáis que los hijos de puta
aborten el amor, hagan la guerra.
Liberémonos
por los siglos de los siglos.
Vagina…
Vamos…

Abogados Cristianos ha denunciado a la autora del ‘Mare Nostra’ por un delito, tipificado en el Código Penal, contra los sentimientos religiosos. Y de la misma forma, denuncia a Colau por un delito de omisión del deber de perseguir delitos, también tipificado en el Código Penal, al permitir la lectura del poema en el interior de una estancia institucional como el ‘Saló de Cent’ del Ayuntamiento, durante la ceremonia de entrega de los premios ‘Ciutat de Barcelona’.
Sin duda, estas acciones penales, son una muestra más de la campaña persecutoria contra la libertad de expresión, en este caso por parte del integrismo religioso católico. No obstante, denuncias por delitos de “herir los sentimientos religiosos” u “ofensas a los templos religiosos”, se unen a la cruzada condenatoria contra tantos y tantos que luchan por expresarse libremente y denunciar su disconformidad con el sistema actual.

Ejemplo de ello son la prisión preventiva sobre los titiriteros, Raúl García Pérez y Alfonso Lázaro, de la compañía ‘Títeres desde Abajo’, durante cinco días, la petición de 20 meses de prisión para el cantante de ‘Def con Dos’, Cesar Strawberry, o las investigaciones policiales de los raperos Ayax y Prok. Amén de las operaciones “Araña” en las cuales más de 70 personas han sido detenidas supuestamente por delitos de enaltecimiento del terrorismo en las redes sociales. Todo ello, amparado y profundizado bajo la Ley Mordaza del PP.

Como no podía ser de otra forma, partidos y entidades ultra-católicas se suben al carro de la cruzada contra la libertad de expresión, al mismo tiempo que gran una variedad de representantes de la Conferencia Episcopal Española resaltan el espíritu reaccionario de la Iglesia, con casos como el arzobispo de Toledo y sus declaraciones machistas.

 

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