Málaga: Gobierno, Iglesia y Justicia legitiman la violencia de género

Málaga: Gobierno, Iglesia y Justicia legitiman la violencia de género

Por la noche, evite las paradas solitarias de autobuses… ; no pasee por descampados ni calles solitarias, sobre todo de noche, ni sola ni acompañada. ; Si se ve obligada a transitar habitualmente por zonas oscuras y solitarias, procure cambiar su itinerario.

Esas son algunas de las recomendaciones que nos da el Ministerio de Interior para que las mujeres evitemos exponernos a situaciones de peligro ante una posible agresión sexual. Recomendaciones que han sido publicadas en la misma página oficial del Ministerio. Ésta es la solución que nos ofrece el Gobierno ante los mas de mil casos de violación que son registrados en el Estado Español, sin contar todos aquellos casos de los que no se tiene registro por no haber sido denunciados – los especialistas consideran que la cifra real  podría rondar a las 2.000 casos de violaciones al año. 

Es así que ante estos escalofriantes datos y la enorme cantidad de mujeres que son agredidas sexualmente en nuestro país el Gobierno nos recomienda “echar las cortinas de nuestra casa para evitar miradas indiscretas” o “”comprar un silbato para ahuyentar al delincuente “. Y a ello se le suman las recientes declaraciones del alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, quien aseguró que “a veces, a las seis de la mañana, una mujer joven tiene que cuidar por dónde va” . A la vez que con total cinismo después que le preguntaran sobre las recomendaciones de Interior se atrevió a decir que le da “cierto reparo” entrar “depende con quién” en un ascensor. Entras en un ascensor, hay una chica con ganas de buscarte las vueltas, se mete en el ascensor, se arranca el sujetador y sale dando gritos de que la han intentado agredir”

Todo ello es algo plenamente humillante hacia las mujeres que nos deja totalmente desprotegidas, y lo más grave es que culpabiliza de manera descarada a las mujeres, ubicándolas como responsables directas de una posible situación de violencia sexual y de ser objeto de abuso, dejando así en el terreno de impunidad a los agresores. Estas sugerencias se han dado a conocer después de que el pasado fin de semana, una chica de 20 años fue víctima de una brutal violación a manos de cinco jóvenes de entre 17 y 23 años cuando ella estaba regresando de su jornada de trabajo en la Feria de Málaga. Los jóvenes fueron detenidos a la misma mañana en la que pasaron los sucesos. Sin embargo, pocos dias después sorprendentemente y de una forma totalmente apresurada se archivó el caso y los 5 jóvenes ya estan en libertad sin ningun tipo de cargo. Se alegó que la denuncia de la joven “era falsa” y que las relaciones fueron totalmente consentidas sustentándose en las contradicciones entre las versiones de la víctima y de los agresores, y en un vídeo que solo tiene la durada de un minuto. ¿Bajo qué sustento podemos pensar que la joven hizo una denuncia falsa después de que la encontraron llorando el dia de los hechos y de que se huvieran detectado graves lesiones en el propio parte médico del hospital? Y no sólo eso, sino que los  jóvenes  fueron recibidos con aplausos y abrazos por sus familiares y vecinos. Los familiares alegan que no fue una violación sino que las relaciones fueron consentidas. Una vez más no solo se duda de la víctima sino que incluso se la culpabiliza y estigmatiza, mientras tanto los violadores quedan plenamente impunes. Esto sienta un precedente gravísimo ante posibles futuros casos de violencia.

Y no podrían ser menos las declaraciones del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, alegando que “ Hay mas de mil violaciones en España” restando total importancia al echo sucedido este fin de semana a pesar de que  insistía que “ “No digo que no tenga importancia, y lo condeno de manera absoluta, pero no vayamos a crear ahora la imagen de que Málaga es un espacio inseguro”. De la misma manera el concejal de seguridad ha vuelto hacer hincapié en que se trata de un incidente aislado que podría haber ocurrido en cualquier momento”.
El caso sucedido el pasado domingo no es un caso aislado… son miles las mujeres agredidas sexualmente en nuestro país. Si tenemos en cuenta los datos antes nombrados (sólo más de mil violaciones anuales que estén registradas)  supondría algo tan estremecedor como 3 violaciones diarias, es decir una mujer violada cada 8 horas. Estos son datos realmente espeluznantes que han sido tomados por el Alcalde de Málaga con total frivolidad y banalidad, tratando a la agresión sexual del pasado domingo sencillamente “como un caso más” y dejando casi a entrever que es algo inevitable. Este tipo de declaraciones por parte tanto de la Alcaldía de Málaga como del Ministerio de Interior promueven que se le quite importancia a hechos tan graves como estos y que se dude constantemente de las víctimas que son agredidas sexualmente, haciéndolas sentir mas vergüenza, miedo y culpabilidad –  tal y como se mostró en el reciente caso donde los agresores están ahora en libertad y encima los recibieron entre aplausos.

La complicidad del Gobierno y de la Iglesia Católica

Las declaraciones de este alcalde del PP, así como las recomendaciones publicadas por el Ministerio de Interior, es una muestra más del posicionamiento de un Gobierno que no sólo muestra una pasividad absoluta  respeto a la violencia ejercida sobre las mujeres, sino que es el mismo Gobierno el que la legitima y “naturaliza”. No podemos esperar otra cosa de este régimen político en el que se retrocede cada vez más vemos en nuestros derechos, donde aumenta la precarización y la discriminación laboral de las mujeres, cada vez hay más mujeres que se quedan sin empleo, aumentan los recortes y los desahucios, donde la mujer es tratada como inferior y es visibilizada constantemente en los medios como mero objeto sexual. Porque ya son cada vez mas las mujeres que mueren en feminicidios cada año y porque este es el mismo Gobierno que nos quiere prohibir un derecho tan elemental para nosotras como es el derecho al aborto….

Y no podemos olvidar el poder que aun tiene la Iglesia Católica en nuestro país con la influencia y el papel que ejerce con su ideología reaccionaria. Se expresa por ejemplo, en declaraciones tan atroces como la polémica declaración que hizo hace tiempo el arzobispo de Granada en la que justificaba la violencia de género cuando les dijo a sus feligreses en referencia al aborto: “Matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella”

Porque vivimos en un sistema que se nutre de las más terribles desigualdades hacia las mujeres, donde el Gobierno no sólo es cómplice sino también responsable de las múltiples formas de violencia, abuso y agresión hacia nosotras.

La violación como la punta del iceberg de una cadena de múltiples opresiones y desigualdades hacia las mujeres

La agresión sexual es la expresión más vil y atroz de lo que puede llegar a suponer la opresión patriarcal, siendo una de las consecuencias más graves de toda una cadena de múltiples violencias y opresiones hacia las mujeres. Y además detrás de cada mujer que ha sufrido una violación se vive una profunda humillación, vergüenza, culpabilidad, miedo, violencia física y psíquica, y unas secuelas que tardarán tiempo en poder cicatrizar.

En las múltiples cadenas de opresión se desata un inherente prejuicio hacia la mujer que ha sufrido abusos, dejándola totalmente desprotegida y no solo eso, también se le culpabiliza. La víctima de la violación y/o abuso sexual se incrimina a sí misma ya sea porque “llevaba una ropa provocativa”, por “haber bebido demasiado esa noche”, por “no haber sabido cuidarse”, o porque “andaba sola en calles oscuras”, etc. etc. de forma que el agresor queda exento de culpa a la vez que se acaban “normalizando” sus conductas violentas y de abuso.Es por ello que los “consejos” del Ministerio del Interior son una misógina ofensa contra las mujeres: somos nosotras las que debemos “cuidarnos” y “evitar” las violaciones.

La violación es la punta del iceberg de una larga cadena de violencias y abusos hacia las mujeres que incluye la subestimación, ridiculización, la desconfianza y el control, la intimidación,  la cosificación de la mujer como objeto sexual, la desvalorización cotidiana de la mujer y como personas, etc. Son alarmantes las cantidades de veces que las mujeres somos acosadas sexualmente o sufrimos abusos día a día en nuestros entornos mas cotidianos ya sea  en nuestros centros de trabajo o estudio, en la calle,  en las redes sociales, en nuestro círculo de amistades, pareja, ligues de una noche, etc. Abusos de los cuales muchas veces no somos ni conscientes o no los reconocemos como tal, justamente porque tenemos esos valores muy insertos en nuestra sociedad.

Y es que estamos sometidos en una alianza criminal entre el Capitalismo y el Patriarcado que se basa en la más profunda de las desigualdades en la que un puñado de personas vive a expensas de la explotación descarnada de millones de seres humanos. Donde esa explotación se nutre de múltiples cadenas de opresión, entre ellas la opresión hacia las mujeres.  Una opresión que acaba desencadenando en su forma mas violenta hacia el acoso sexual y violaciones de mujeres, y en su punto más álgido en las altas tasas de feminicidio que aumentan día a día.  Y es que “Este sistema de opresión y explotación, en el que “lo normal” es la sumisión de muchos/as y el dominio de algunos, determina y facilita que innumerables medidas de control y coerción “incluyendo la violencia hacia las mujeres”, sean conductas invisibilizadas en su reproducción cotidiana y pasen desapercibidas para la sociedad, excepto para las mujeres, sus principales víctimas, las únicas que llevan las marcas incluso hasta la muerte.” (Andrea d’Atri. La violencia tiene rostro patriarcal)

(català)

Cas de violació a Màlaga

Capitalisme i Patriarcat: el Govern, l’Església i la Justícia legitimen la violència de gènere

Per Àngels Vilasseca

“Por la noche, evite las paradas solitarias de autobuses… ; no pasee por descampados ni calles solitarias, sobre todo de noche, ni sola ni acompañada. ; Si se ve obligada a transitar habitualmente por zonas oscuras y solitarias, procure cambiar su itinerario.”

 

Aquestes són algunes de les recomanacions que ens dona el Ministeri d’Interior per a que les dones evitem exposar-nos a situacions de perill davant una agressió sexual. Recomanacions que han sigut publicades a la mateixa pàgina del Ministeri. Aquesta és la solució que ens ofereix el Govern davant els més de mil casos de violació que són registrats a l’Estat Espanyol, sense comptar tots aquells casos dels que no es té cap registre per no haver sigut denunciats – els especialistes consideren que la xifra real podria rondar els 2.000 casos de violacions a l’any.

Així que davant aquestes esgarrifoses dades i l’enorme quantitat de dones que són agredides sexualment al nostre país, el Govern ens recomana “echar las cortinas de nuestra casa para evitar miradas indiscretas” o “comprar un silbato para ahuyentar al delincuente“ Alhora se li sumen les recents declaracions de l’alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, qui va assegurar que “a veces, a las seis de la mañana, una mujer joven tiene que cuidar por dónde va”. En el mateix moment amb total cinisme després que li preguntessin sobre les recomanacions d’Interior es va atrevir a dir que li “feia cosa” entrar “amb segons qui” en un ascensor. “Entras en un ascensor, hay una chica con ganas de buscarte las vueltas, se mete en el ascensor, se arranca el sujetador y sale dando gritos de que la han intentado agredir” 

Tot plegat és plenament humiliant per les dones ja que ens deixa totalment desprotegides, i allò més greu és que culpabilitza de forma descarada a les dones, ubicant-les com a responsables directes d’una possible situació de violència sexual i de ser objecte d’abús, deixant així en terreny d’impunitat als agressors. Aquests suggeriments s’han conegut després de que el passat cap de setmana una noia de 20 anys va ser víctima d’una brutal violació a mans de cinc joves d’entre 17 i 23 anys quan ella estava tornant de la seva jornada de treball a la Feria de Màlaga. Els joves van ser detinguts el mateix matí dels esdeveniments. No obstant pocs dies després, sorprenentment i d’una forma totalment precipitada, es va arxivar el cas i els 5 joves ja estan en llibertat sense cap tipus de càrrec. Es va al·legar que la denúncia de la noia era “falsa” i que les relacions van ser totalment consentides sustentant-se en les contradiccions entre les versions de la víctima i dels agressors, i en un vídeo que sols té la durada d’un minut. Sota quin concepte podem pensar que la jove va fer una denúncia falsa després de que la trobessin plorant el dia dels fets i de què se li haguessin detectat greus lesions en el propi informe mèdic de l’hospital? I no només això, sinó que els joves van ser rebuts amb aplaudiments i abraçades per part dels seus familiars i veïns. 

Una vegada més no tant sols es dubta de la víctima sinó que fins i tot se la culpabilitza i estigmatitza, mentrestant els violadors queden plenament impunes. Això suposa un precedent gravíssim davant futurs casos de violència.

I no podrien ser pitjors les declaracions de l’alcalde de Màlaga, Francisco de la Torre, al·legant que “ Hay mas de mil violaciones en España” restant total importància al fet d’aquest cap de setmana, tot i que insistia en què “No digo que no tenga importancia, y lo condeno de manera absoluta, pero no vayamos a crear ahora la imagen de que Málaga es un espacio inseguro”De la mateixa manera, el regidor de seguretat ha tornat a fer èmfasi dequè “se trata de un incidente aislado que podría haber ocurrido en cualquier momento”

El cas succeït el passat diumenge no és un cas aïllat.. Són milers les dones agredides sexualment al nostre país. Si tenim en compte les dades abans esmentades (només més de mil violacions anuals que estiguin registrades) suposaria una cosa tant esfereïdora com 3 violacions al dia, és a dir, una dona violada cada 8 hores. Aquestes són dades realment horribles que han estat tractades per l’alcalde de Màlaga amb total frivolitat i banalitat, tractant l’agressió sexual del diumenge passat senzillament com un cas més i deixant així entreveure que és quelcom inevitable. Aquest tipus de declaracions per part tant de l’alcaldia de Màlaga com pel Ministeri de l’interior promouen que es tregui importància a fets tant greus com aquest, i que es dubti constantment de les víctimes que són agredides sexualment, fent-les sentir més vergonya, por i culpabilitat – tal com es va mostrar en el recent cas on els agressors estan en llibertat i a sobre els van rebre amb aplaudiments.

La complicitat del Govern i de l’Església Catòlica

Les declaracions d’aquest alcalde del PP, així com les recomanacions publicades pel Ministeri d’Interior, és una mostra més del posicionament d’un Govern que no tant sols mostra una passivitat absoluta respecte a la violència exercida sobre les dones, si no que és el mateix Govern que les legitima i “naturalitza”. No podem esperar una altra cosa d’aquest règim polític en el què cada cop més veiem que els nostres drets retrocedeixen, on augmenta la precarietat i la discriminació laboral de les dones, cada cop hi ha més dones que es queden sense feina, augmenten les retallades i els desnonaments, on la dona és tractada com inferior i es visibilitzada constantment als mitjans com un objecte sexual. Perquè ja són cada cop més les dones que moren en feminicidis cada any i perquè aquest és el mateix Govern que ens vol prohibir un dret tant elemental per nosaltres com és el dret a l’avortament.

I no podem oblidar el paper que encara té l’Església Catòlica al nostre país, amb la influència i el paper que exerceix amb la seva ideologia reaccionària. S’expressa per exemple en declaracions tant atroces com la polèmica declaració que va fer fa temps l’arquebisbe de Granada en la què justificava la violència de gènere quan els hi va dir als seus feligresos en referència a l’avortament:

“Matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella”

Perquè vivim en un sistema que es nodreix de les més terribles desigualtats cap a les dones, on el Govern no tant sols és còmplice sinó també responsable de les múltiples formes de violència, abús i agressió cap a nosaltres.

La violació com la punta de l’iceberg d’una cadena de múltiples opressions i desigualtats cap a les dones

L’agressió sexual és l’expressió més vil i atroç del que pot arribar a suposar l’opressió patriarcal, sent una de les conseqüències més greus de tota una cadena de múltiples violències i opressions cap a les dones. I a més, darrera de cada dona que ha sofert una violació, es viu una profunda humiliació vergonya, culpabilitat, por, violència física i psíquica, i unes seqüeles que trigaran temps en cicatritzar.

En les múltiples cadenes d’opressió es desencadena un inherent prejudici cap a la dona que ha sofert abusos, deixant-la totalment desprotegida, i no tant sols això, també se la culpabilitza. La víctima de la violació i/o abús sexual es recrimina a sí mateixa, ja sigui perquè “portava una roba provocativa”, per haver “begut massa aquella nit”, per “no haver-se sabut cuidar-se”, o perquè “caminava sola en carrers foscos”, etc, de manera que l’agressor queda exempt de culpa alhora que s’acaben “normalitzant” les seves conductes violentes i d’abús. És per això que els “consells” del Ministeri d’Interior són una misògina ofensa contra les dones: som nosaltres les que “ens hem de cuidar” i “evitar” les violacions.

La violació és la punta de l’iceberg d’una llarga cadena de violències i abusos contra les dones, que inclou la subestimació, ridiculització, desconfiança i control, intimidació, cosificació de la dona com objecte sexual, desvalorització quotidiana de la dona i com a persones, etc. Són alarmants les quantitats de cops que les dones som assetjades sexualment o sofrim abusos dia a dia als nostres entorns més quotidians, ja sigui en els nostres centres de treball o estudi, al carrer, a les xarxes socials, al nostre cercle d’amistats, parelles, “ligues” d’una nit, etc. Abusos dels quals moltes vegades no som conscients, o no els reconeixem com a tals, justament perquè tenim aquests valors molt inserits en la nostra societat.

I és que estem sotmeses en una aliança criminal entre el Capitalisme i el Patriarcat que es basa en la més profunda de les desigualtats en la què un grapat de persones viu a expenses de l’explotació descarnada de milions d’éssers humans. On aquesta explotació es nodreix de múltiples cadenes d’opressió, entre elles l’opressió cap a les dones. Una opressió que acaba desencadenant en la seva forma més violenta cap a l’assetjament sexual i violacions de dones, i en el seu punt més àlgid, en les altes taxes de feminicidi, que augmenten dia adia. I és que “Este sistema de opresión y explotación, en el que “lo normal” es la sumisión de muchos/as y el dominio de algunos, determina y facilita que innumerables medidas de control y coerción “incluyendo la violencia hacia las mujeres”, sean conductas invisibilizadas en su reproducción cotidiana y pasen desapercibidas para la sociedad, excepto para las mujeres, sus principales víctimas, las únicas que llevan las marcas incluso hasta la muerte.” (Andrea d’Atri. La violencia tiene rostro patriarcal)

Àngels Vilaseca

Empleada doméstica precaria, Barcelona

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