2003- 21013. A diez años de Pan y Rosas

2003- 21013. A diez años de Pan y Rosas

“Marchamos, peleamos, cortamos calles, rutas, hacemos piquetes de huelgas, los apoyamos, organizamos comisiones de mujeres, apoyamos las que ya existen, hacemos fondos de huelgas, tomamos facultades, ocupamos escuelas, paramos contra el acoso sexual en las fábricas, en cualquier lugar de trabajo, apoyamos las luchas, las huelgas en lugares donde las mujeres son mayoría, donde son minoría y donde no están. (…) Debatimos ideas, reflexionamos, discutimos, queremos desmitificar los mitos, los prejuicios, contamos historias de mujeres en todas partes donde haya una mujer que quiera escucharlas, aprendemos del pasado, pensamos cómo debería ser el futuro. Peleamos por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito. Contra la violencia hacia las mujeres. Por los derechos de las mujeres trabajadoras. Por el desmantelamiento de las redes de trata. No le pedimos nada a nadie, no queremos que nos regalen nada, exigimos lo que nos corresponde por derecho. No confiamos en ningún gobierno, desconfiamos de la Iglesia, de los patrones, sus partidos y su Estado. Somos trabajadoras, estudiantes, jóvenes, viejas, chicas, no tan chicas, amas de casa, maestras, desocupadas, homosexuales, heterosexuales, bisexuales, madres, hijas, esposas, hermanas, novias, somos vos, nosotras y ellas. Somos Pan y Rosas.”

Pan y Rosas en el Estado español

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Después de habernos manifestado durante años por nuestros derechos, de apoyar las luchas de las trabajadoras, las jóvenes precarias o las mujeres inmigrantes, de ocupar facultades y de participar en los debates sobre feminismo que se plantean en la actualidad, sentimos la necesidad de hacer converger nuestras ideas en una organización propia. Tras compartir debates y reflexiones, las mujeres de Clase contra Clase junto a un grupo de estudiantes y trabajadoras decidimos unirnos y formar Pan y Rosas. Iniciamos nuestra primera actividad a través de los “Talleres de Género y Marxismo”, tarea de vital importancia teniendo en cuenta los escasos estudios y espacios de reflexión que existen en el Estado español sobre la cuestión de la mujer bajo la perspectiva del marxismo. En paralelo, nuestras ideas se fueron concretando en acciones: dimos apoyo a las luchas, huelgas y actos reivindicativos impulsados por trabajadoras de Caprabo, Mecaplast, Hewlett-Packard, Telepizza, las mineras o la gran huelga de la limpieza en Aragón. Trabajamos para abrir espacios que permitan difundir las voces de las mujeres trabajadoras, de las mujeres invisibilizadasy de aquellas que lucharon en décadas pasadas, bajo el franquismo y la Transición española, y que constituyen hoy un valioso ejemplo. Desde el inicio, hemos impulsado y participado en campañas por el derecho al aborto contra las imposiciones de la Iglesia y los grandes retrocesos a los que nos quiere llevar el Gobierno del PP.

No nacimos en un momento cualquiera….

Ojala nos copien, y tomen ejemplo porque ya no es solamente el país, es el mundo entero que tiene que moverse’ (Entrevista a Mar, minera asturiana)1

Entrevista a Mar, minera asturiana

Entrevista a Mar, minera asturiana

Nacimos atravesando una de las etapas más agudas de la crisis económica, junto a una nueva generación que salió a las calles con el 15M, con las huelgas estudiantiles y de las y los trabajadores. Y que frente a nuestra lucha contra el paro y la crisis capitalista, recibimos como respuesta represión, más precariedad y explotación. Somos parte de la juventud combativa, anticapitalista, a la que sólo le queda un futuro oscuro sino luchamos contra un presente lleno de opresiones.

¿Y qué nos preparan los gobiernos de los capitalistas a las mujeres?: una severa restricción de algo tan básico como es el derecho al aborto y la libre decisión de las mujeres sobre sus cuerpos. Una precariedad laboral cada vez más “femenina” y mayor desigualdad salarial. Unos durísimos recortes en sanidad y educación públicas tales, que los y las hijas de las trabajadoras no podremos acceder a ellas. Unas cargas familiares y del hogar cada vez más pesadas ante el actual desmantelamiento de los servicios públicos: seguimos siendo esa “gran fábrica invisible” de millones de mujeres trabajando en el hogar, en el trabajo doméstico y de cuidados, de forma totalmente gratuita para el capitalismo. Mientras, estamos sufriendo el dramático aumento de casos de feminicidios: ¡son 35 las mujeres asesinadas este 2013! Así como cada vez son más detonantes las triples cadenas de opresión y explotación de las mujeres inmigrantes en este Estado imperialista: se denegó el básico derecho a la sanidad pública a aquellas inmigrantes sin papeles, con todo lo que ellos implica para una mujer.

¿Por todo esto qué nos queda? Organizarnos y luchar contra este sistema de explotación y contra todas las opresiones. A diez años de Pan y Rosas, queremos continuar el legado que nuestras hermanas de América Latina fueron construyendo… Ese legado de las mujeres luchadoras, rebeldes y revolucionarias… El que nos dejaron las milicianas de la guerra civil española, las obreras textiles que lucharon bajo el franquismo, las mujeres trabajadoras y estudiantes que lucharon bajo la transición, a las que encarcelaban por abortar. ¡Nuestra lucha no empezó hoy! Pero continúa más que nunca, como lo hicieron las mujeres de la primavera árabe, las mineras asturianas y todas las mujeres que en su lugar de trabajo y estudio luchan día a día contra los recortes y las consecuencias de la crisis.

Capitalismo y patriarcado: alianza criminal

Restringiéndonos ahora al modo de producción capitalista, (…) como ya señaló Rosa Luxemburgo, el capitalismo es un sistema de discriminación en la explotación –al mismo tiempo que de explotación sistemática de toda forma de discriminación, podríamos añadir” (Celia Amorós)2

Hacer fuerza entre todas las mujeres, contra la discriminación contra la mujer trabajadora.. que no te dejan conciliar la vida familiar. (…) Si te desprecian cuando no tienes hijos peor es cuando eres madre: para ellos somos un problema!” (Entrevista a Vanessa, trabajadora de Caprabo)3

Concentración en apoyo a Vanessa, trabajadora de Caprabo

Concentración en apoyo a Vanessa, trabajadora de Caprabo

La nueva reforma de Ley del aborto del PP nos muestra que no podemos quedarnos de brazos cruzados, que cualquier conquista puede retroceder bajo un sistema capitalista que nunca va a ir “ampliando” evolutivamente nuestros derechos. Creemos que, mientras luchamos por un sistema sin explotación ni opresión, es nuestro deber irrenunciable impulsar y ser parte de las reivindicaciones de las mujeres por las mejores condiciones de vida posibles, por los derechos más básicos, junto a todos y todas las que luchen por ellos. Pero a la vez pensamos que todos los derechos que las mujeres hemos arrancado al capitalismo con nuestra lucha se acaban convirtiendo en agua de borrajas si no luchamos con la perspectiva de transformar este sistema basado en la más abyecta de las jerarquías, en la que un puñado de personas vive a expensas de la explotación descarnada de millones de seres humanos. Y hoy más que nunca, porque estamos en un momento en el que cada vez las desigualdades de clase son más evidentes, así como la opresión hacia las mujeres, cada vez más profunda.

Reflexionando sobre las consecuencias de la actual crisis y los duros retrocesos que estamos viviendo más agresivamente como mujeres, se evidencia la persistente opresión de género. Con lo cual debemos detectar y analizar las estrechas relaciones entre el capitalismo y el patriarcado. También el papel que ejercen las instituciones eclesiásticas en el sistema capitalista y sus gobiernos. Esto se expresa de forma muy evidente en nuestro país donde la Iglesia sigue recibiendo generosas subvenciones por parte del Estado para así seguir impregnando muchos valores en nuestra sociedad -como se está mostrando con la nueva reforma de la Ley del Aborto-. Nos quieren imponer los valores de la familia tradicional y de cómo tenemos que entender la maternidad y sexualidad.

La cuestión de la mujer y el marxismo…

Desde un comienzo Pan y Rosas entiende que existe una relación intrínseca entre la opresión de la mujer y la propia explotación de clase. Desde una postura marxista entendemos que las relaciones desiguales de género van ligadas a las relaciones antagónicas de clase, a la vez que se nutren entre sí. Cuando nos definimos como marxistas se generan ciertas controversias en el movimiento feminista, consecuencia del desconocimiento y de los meros tópicos y manchas que ha sufrido el marxismo. Se lo percibe como algo “arcaico”, “estanco”, “determinista económico” o que no le da suficiente importancia a la cuestión de la mujer.

Es así que nuestra primera aparición como Pan y Rosas fue a través de la realización de los “Talleres Género y Marxismo”, en los que hemos intentado dialogar con los diferentes feminismos, en un momento en el que en el Estado español han surgido diversos colectivos feministas, algunos de ellos autodenominados anticapitalistas.

Talleres Género y Marxismo, Barcelona

Talleres Género y Marxismo, Barcelona

Nuesto diálogo intenta romper con los prejuicios sobre las ideas marxistas, ya que creemos que es de vital importancia difundir y profundizar en aquellas ideas más libertarias y creativas que el marxismo desarrolló para la emancipación de la mujer; como la desnaturalización de la familia y el matrimonio, pilares de opresión e instituciones fundamentales para el desarrollo de la propiedad privada y el Estado. Ideas que fueron enormemente enriquecidas por hombres y mujeres marxistas al calor de la lucha de clases y muy poco conocidas en la actualidad. Para empezar, hemos presentado y difundido nuestro libro “Pan y Rosas. Pertenencia de género y antagonismo de clase en el capitalismo”, de Andrea D’Atri, fundadora de Pan y Rosas en Argentina y militante revolucionaria del PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas), corriente hermana de Clase contra Clase en Argentina; un libro que identifica todas nuestras posturas como marxistas revolucionarias en la cuestión de género y que creemos brinda un gran aporte a la reflexión sobre el movimiento por la emancipación de las mujeres y su relación con las luchas de las y los trabajadores contra el capitalismo.

Talleres Género y Marxismo en Madrid

Talleres Género y Marxismo en Madrid

De la misma manera, pretendemos liberarnos de los prejuicios provocados por el estalinismo y que ha llevado a que muchas mujeres del movimiento feminista se alejaran del mismo, confundiendo el “falso marxismo stalinista” con sus fundamentos más reales y profundos. Es así que también presentamos y difundimos, el libro de la historiadora norteamericana Wendy Goldman, La Mujer, el Estado y la Revolución publicado y editado por Pan y Rosas en Argentina y el IPS, Instituto de Pensamiento Socialista Karl Marx; una exhaustiva investigación, inédita en castellano, sobre las políticas que desarrollaron los bolcheviques en los primeros años de la revolución rusa para combatir la opresión de las mujeres, las dificultades con que se encontraron, y finalmente el rol reaccionario jugado por el estalinismo en este terreno.

Programa de los talleres Género y Marxismo

Programa de los talleres Género y Marxismo

Hemos intentado así, dar cuenta de la creatividad del marxismo y su evolución teórica sobre la cuestión de la mujer, para luego explicar cómo estas ideas se llevaron a la práctica en la gran Revolución rusa. Y de cómo, bajo el régimen thermidoriano de la burocracia stalinista, mientras se fusilaba en los juicios de Moscú a todos los bolcheviques de la generación de Octubre y se perseguía a los opositores de izquierda acusándolos de “trotskistas”, enviándolos a los campos de concentración o al exilio, se volvió a prohibir el aborto en la Unión Soviética, se condenó la prostitución y se criminalizó la homosexualidad. Todo esto, acompañado con la reproducción de los estereotipos tradicionales de las mujeres como madres dedicadas al hogar y el entronizamiento de la familia, a través de la propaganda del estado. Es por ello que también las ideas de aquellos hombres y mujeres que lucharon contra la idea estalinista de que con la conquista del poder, automáticamente renacía la sociedad socialista. Fue León Trotsky quien advirtió que los problemas económicos, políticos, sociales y culturales no se podían resolver mecánicamente, así como tampoco el sistema patriarcal. Nosotras no tenemos la visión de que el socialismo es antifeminista: lo que hizo el estalinismo no es socialismo. Por ello nos identificamos con las ideas del trotskysmo, y en los talleres y debates hemos hablado no sólo de las grandes mujeres marxistas como Rosa Luxemburgo y Clara Zetkin, sino también de las mujeres que lucharon contra el estalinismo que masacró, encarceló y persiguió a miles de trotskistas, como a Eugenia Bosch, Nadejda Joffe, Tatiana Miagkova.

La importancia de una perspectiva de clase

“Como el año 1912. Pan y Rosas! ¡Por vosotras valientes! Que nadie robe vuestra dignidad. La dignidad de las rosas.”(Escrito en una pancarta por las trabajadoras de la limpieza de Aragón en huelga, junio del 2013)

Manifestación en apoyo a las trabajadoras de la limpieza en Zaragoza

¿Son las mujeres mismas o es la clase obrera? No podemos negar una realidad que es la tendencia a la feminización de la fuerza de trabajo… o acaso no nos cuentan nuestras abuelas que fueron millones las mujeres que emigraron del sur del Estado español para trabajar en miles de fábricas textiles a las grandes urbes? Esto es sólo un ejemplo. Sabemos que las mujeres son uno de los sectores más explotados de la clase trabajadora: por su doble jornada laboral -remunerada en la fábrica y no remunerada en el trabajo doméstico- y porque sufren mayor precariedad en sus condiciones laborales.

Para nosotras los conceptos de clase y género no se contraponen, sino que los utilizamos como categorías de diferente nivel explicativo: las mujeres constituyen un grupo interclasista y la clase es una categoría que remite a un agrupamiento inter-genérico. Por tanto, para las marxistas el sujeto motor de la emancipación de las mujeres no se limita a las mujeres de las distintas clases sociales asociadas en base a su interés de género. Sino más bien, el sujeto motor serían las mujeres de la clase trabajadora, asociadas con los varones de su misma clase y en una alianza con las mujeres oprimidas y explotadas que deseen acabar verdaderamente con esta situación de opresión. La lucha contra la opresión es una lucha contra la explotación capitalista. Pero en su lucha específica, como mujeres, las mujeres trabajadoras serán el motor de su emancipación si logran que los varones de su propia clase incorporen la lucha contra la opresión, como uno de los aspectos integrados a la lucha de clases más amplia.

Presentación de libros con María Moreno, obrera textil de los años 60

Presentación de libros con María Moreno, obrera textil de los años 60.

Desde un inicio nos propusimos que las mujeres trabajadoras tengan voz en cada una de nuestras reflexiones, charlas, actos, acciones. Una voz bien fuerte, que nos grite y transmita su experiencia, como lo hicimos con las obreras textiles, aquellas que lucharon bajo el franquismo y la Transición, como nos decía María Moreno, obrera textil desde los años sesenta: Ayer luchábamos con miedo, pero contra la dictadura de Franco, hoy se cree en la “democracia” pero lo que hay es una dictadura patronal….” Como las jóvenes precarizadas, que buscan luchar y organizarse. Como esas bravas mineras asturianas, que nos emocionaron hasta las lágrimas cuando salieron de los pozos para reaparecer en la capital tras la Marcha Negra de Madrid. Como las obreras de la huelga de la limpieza de Aragón, que tomaron nuestras banderas y escribieron en sus pancartas: “Como el año 1912. ¡Pan y Rosas! ¡Por vosotras valientes! Que nadie robe vuestra dignidad. La dignidad de las rosas.”

Con ellas nos proponemos organizar Pan y Rosas en el Estado español, junto a todas aquellas mujeres trabajadoras, precarias, inmigrantes, jóvenes y estudiantes para poder reflexionar la cuestión de género bajo la luz del marxismo, a la vez de que tenemos mucho por conquistar y luchar en las calles.

1 Voces de trabajadoras: Entrevistas a las mujeres mineras en la manifestación en Madrid el 11 de Julio 2012. (http://mujerespanyrosas.wordpress.com/2013/02/27/voces-de-mujeres-mineras-en-la-manifestacion-en-madrid-el-11-de-julio/)

2 Celia Amorós, Hacia una crítica de la razón patriarcal, Barcelona, Anthropos, 1991.

3 Vanessa, trabajadora del supermercado Caprabo, en lucha por discriminación laboral por ser madre. http://mujerespanyrosas.wordpress.com/2013/06/05/entrevista-a-vanessa-trabajadora-de-caprabo-y-delegada-de-la-cgt/

Cynthia Lub

Historiadora y trabajadora precaria, Barcelona.

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